No lloraremos su pérdida
Se marchó. Uno menos. Otro asesino en la historia de la humanidad que pasa a engrosar las filas del infierno.
Protagonizó el golpe de estado tres años antes de yo nacer, desbancando como en toda fechoría de este tipo a un gobierno legítimo. No entro a valorar si el gobierno de por aquel entonces estaba haciéndolo bien o no. Sólo entiendo que había salido de las urnas.
Muchos chilenos se exiliaron a España, llegando una buena representación a Canarias. Entre ellos, la familia de quien fuera mi mejor amigo de la infancia. Así que su nombre no me deja indiferente: siempre recordaré cómo era nombrado y cómo se hablaba de él.
Hoy Chile parece que es bastante mejor que ayer. Un gobierno democrático con una mujer recién elegida presidenta (¿para cuándo veremos eso en España?). Mi amigo se fue a Chile con parte de su familia. Aunque él nació en Las Palmas siempre se sintió chileno. Y yo, una tarde de domingo me enteré que el dictador había muerto.
No pidió perdón: no se arrepintió de nada. Ni siquiera llegó a ser juzgado. Para más vergüenza parece ser que tenía un dineral obtenido del blanqueo y la corrupción. Típico de un dictador.
poedia dijo
Y todavía quedan!! Poco a poco, poco a poco...
Me alegro de volver a leerte, un saludo.
18 Diciembre 2006 | 01:23 AM