A estas alturas, y gracias a los medios de comunicación, mucha gente está enterada del bochorno que ocurrió anoche en Tenerife.
Yo soy canarión, o sea, de la isla de enfrente (Gran Canaria). Para el que no lo sepa: el pique que podemos tener con los chicharreros es algo parecido al que tienen los del Sevilla y los del Betis, los de Madrid y Barcelona, etc. Pero de buen rollito, ¿eh? que al final todos somos canarios.
Sin embargo, creo que en el día de hoy, la mayor parte de los grancanarios nos solidarizamos con nuestros vecinos, ya que lo que pasó ayer en la Gala de Elección de la Reina del Carnaval fue de juzgado de guardia.
Se traen al puñetero Amargo, en plan divo, a dirigirles el cotarro y resulta que el muchachillo no tiene ni zorra idea de lo que esto, de lo que representa, de lo que significa para nosotros. Veta a murgas y comparsas; que si esta es gorda, que si la otra no da la talla... Y encima, va el tipo y se trae a la Esteban, la Mohedano y un puñao de presentadores para que encima, las candidatas a reina se presenten ellas mismas.
Una auténtica basura. No lo vamos a negar.
Lo mejor: el abucheo que le dedicaron a todos ellos. ¡Chapó para los tinerfeños! A ver si de una maldita vez se enteran los politiquejos que el carnaval, sí, sí, el Carnaval es del pueblo y para el pueblo.
Parece que algunos van unos cuantos años por detrás.
Esta semana, nuestro querido ex-presidente, J.M. Aznar ha reconocido que en Iraq no habían armas de destrucción masiva.
¡Hay que joderse! Y se queda tan pancho...
Recuerdo ese año: una manifestación tras otras; un país diciendo ¡NO! a la guerra más absurda de los últimos tiempos y él, sacándose la foto con sus amiguitos Bush y Blair.
Encima, para más más estupor el señorito de Aceves resta importancia diciendo que el gobierno actual se dedica a ¿intoxicar?
¿Dónde vamos a parar? No lo sé, pero la situación política es cada vez más preocupante...
Desde hace un tiempo ando yo un poco mosqueado con esto de la homologación de títulos a nivel europeo.
Me preocupa, qué quieren que les diga. Tanto esfuerzo ha costado conseguir lo que uno tiene para que se lo "borren" de un plumazo.
Mucha gente pensará que nos rasgamos las vestiduras y que somos unos llorones pero es que siempre nos ponen piedras en el camino, cuál de ellas mayor.
Si quieres saber de qué va el tema date un paseíto por Ingenieros de Primera.
Menudo desaguisado se ha montado con la compañía de marras: aeropuertos colapsados, ilusiones rotas y familias separadas en épocas tan señaladas.
¿Quién tiene la culpa? ¿Air Madrid? Seguro. Pero también debemos culpar al ministerio de Fomento. ¿De quién es la responsabilidad final de que toda esa gente se quede en tierra? Es más: que pierdan su dinero, sus ilusiones por ver a su familia y el trastorno ocasionado por toda este cúmulo de despropósitos.
He leido esta noche que trabajadores de Air Madrid está impulsando una iniciativa para seguir operando. A ver si se arregla este entuerto.
Como siempre: todo el mundo se lava las manos. Excepto el pobre, que pierde su dinero. Y encima, la oposición aprovechando (no sin razón) la ocasión carroñera de hacer política.
Se marchó. Uno menos. Otro asesino en la historia de la humanidad que pasa a engrosar las filas del infierno.
Protagonizó el golpe de estado tres años antes de yo nacer, desbancando como en toda fechoría de este tipo a un gobierno legítimo. No entro a valorar si el gobierno de por aquel entonces estaba haciéndolo bien o no. Sólo entiendo que había salido de las urnas.
Muchos chilenos se exiliaron a España, llegando una buena representación a Canarias. Entre ellos, la familia de quien fuera mi mejor amigo de la infancia. Así que su nombre no me deja indiferente: siempre recordaré cómo era nombrado y cómo se hablaba de él.
Hoy Chile parece que es bastante mejor que ayer. Un gobierno democrático con una mujer recién elegida presidenta (¿para cuándo veremos eso en España?). Mi amigo se fue a Chile con parte de su familia. Aunque él nació en Las Palmas siempre se sintió chileno. Y yo, una tarde de domingo me enteré que el dictador había muerto.
No pidió perdón: no se arrepintió de nada. Ni siquiera llegó a ser juzgado. Para más vergüenza parece ser que tenía un dineral obtenido del blanqueo y la corrupción. Típico de un dictador.
De todo se ve en un aseo masculino especialmente si se trata de uno público. Ya sea en estaciones de trenes, aeropuertos, cafeterías, universidades, etc. En todos ellos predomina la suciedad y el mal olor (y no porque el servicio de limpieza no los limpie).
Algunos tienen las paredes o las puertas pintadas como mensajes en los que se ofrecen servicios masculinos si se llama a un número de móvil o simplemente notas desafiantes en las que una mujer llamada Mariló hace constar que estuvo allí.
Pero todo lo visto anteriormente no es nada con lo que vi este fin de semana en un aseo en Toledo. Casi dejo el pabellón por los suelos a causa de la carcajada.
Dicho así, suena a título de obra dramática pero, ni mucho menos: Me refiero a la Espe Aguirre, esa figura que según dicen las malas lenguas ha publicado en su biografía autorizada que en ocasiones no llega a fin de mes.
¡Que no llega dice! ¡Y qué narices hace más del cincuenta por ciento de los españoles! ¿Acrobacias?
Sea cierto ese comentario o sea invención de los medios, que quieren que les diga: me cae muy borde.
Es un hecho que detesto al presidente de los EE.UU. Y no creo que sea el único: me parece un auténtico fascista, ignorante, ególatra e hipócrita que pretende hacer creer al mundo que él tiene la razón. Perdón, imponer al mundo que él tiene razón.
Que Sadam Hussein era un dictador también es un hecho. Cometió genocidio y tenía sometido a su pueblo bajo a una dictadura.
Pero no deja de ser hecho también que Irak, tras unos dos años de invasión no va a mejor. Al contrario, se aproxima hacia una guerra civil.
Total, ¿y a nosotros qué más nos da? Antes sólo importaba salir en la foto. Ahora sólo importa meterle el bolígrafo a una periodista en el escote...